Volatilidad

La volatilidad mide cuánto fluctúa tu cartera. Aprende a interpretarla y por qué no deberías dejar que te haga tomar malas decisiones de inversión.

Definición

La volatilidad mide la dispersión de los rendimientos de una cartera respecto a su media, y se expresa habitualmente como desviación estándar anualizada. Una cartera con alta volatilidad experimenta oscilaciones grandes en su valor, mientras que una con baja volatilidad es más estable. No es sinónimo de riesgo de pérdida permanente, pero sí indica cuánto puede fluctuar el valor de tu inversión en el corto plazo.

Para los inversores en fondos indexados con horizonte largo, la volatilidad es irrelevante en el día a día. Lo que importa es no dejar que las fluctuaciones a corto plazo provoquen decisiones de venta en pánico. Históricamente, el MSCI World tiene una volatilidad anualizada de aproximadamente el 15-17%.

Index Balance muestra la volatilidad anualizada de tu cartera completa, que suele ser menor que la de cada fondo individual gracias a la diversificación entre activos con correlación inferior a 1.

Ejemplo práctico

Una cartera con volatilidad anualizada del 14% puede esperar que en dos tercios de los años, su rentabilidad se mueva dentro de un rango de ±14% respecto a la media. Si la rentabilidad media es el 8%, la mayoría de años se situará entre el -6% y el +22%. Un año extremo (dentro de dos desviaciones estándar) podría llegar al -20% o al +36%.