Gestión Activa
La gestión activa busca superar al mercado con mayor coste y menor probabilidad de éxito estadístico. Compara tu cartera con el benchmark en Index Balance.
Definición
La gestión activa es la estrategia de inversión en la que un gestor profesional toma decisiones deliberadas sobre qué activos comprar, mantener o vender, con el objetivo de superar el rendimiento de un índice de referencia. Los gestores activos analizan empresas, sectores y condiciones macroeconómicas para intentar identificar activos infravalorados o anticipar movimientos del mercado.
El coste de la gestión activa es significativamente mayor que el de la pasiva: los fondos activos tienen TER típicos de 1-2% anual, frente a 0.05-0.30% de los fondos indexados. Además, la alta rotación de cartera (compraventa frecuente de valores) genera costes de transacción e impacto fiscal adicional.
La razón por la que la mayoría de inversores individuales bien informados prefieren la gestión pasiva es estadística: los estudios muestran que menos del 15% de los fondos activos superan a su benchmark en periodos de 15 años, y predecir cuáles serán esos ganadores con antelación es prácticamente imposible.
Ejemplo práctico
Un fondo activo de renta variable global con TER del 1.8% necesita generar al menos 1.8% más de rentabilidad bruta que el MSCI World cada año solo para igualarle neto de comisiones. Si el MSCI World genera un 8% bruto, el fondo necesita un 9.8% bruto para empatar. Solo uno de cada seis lo consigue de forma sostenida.