Diversificación
La diversificación reduce el riesgo sin sacrificar rentabilidad. Descubre cómo lograrla con fondos indexados y qué métricas usa Index Balance para medirla.
Definición
La diversificación es la estrategia de distribuir las inversiones entre múltiples activos, sectores, geografías o clases de activos para reducir el riesgo total de la cartera sin sacrificar proporcionalmente la rentabilidad esperada. El principio subyacente es que cuando unos activos bajan, otros pueden mantenerse o subir, suavizando las oscilaciones globales.
Para los inversores en fondos indexados, la diversificación es casi automática: un solo fondo que replica el MSCI World ya contiene ~1.400 empresas de 23 países. La verdadera pregunta es si hay diversificación entre clases de activos distintas: ¿solo renta variable o también bonos? ¿solo mercados desarrollados o también emergentes?
La diversificación tiene un límite: el riesgo sistémico (el riesgo del mercado global) no puede eliminarse con más diversificación dentro de la renta variable. Para reducirlo es necesario añadir activos con baja correlación, como bonos de alta calidad o activos reales.
Ejemplo práctico
Una cartera con un solo fondo MSCI World tiene ~1.400 empresas pero alta correlación interna porque todas son renta variable global. Añadir un 20% de bonos puede reducir la volatilidad de la cartera de ~16% a ~12% anual, sacrificando solo 0.5-1% de rentabilidad media esperada a largo plazo.